Un poco de historia del movimiento por la soberanía alimentaria
Basado en la contextualización presentada por Judith Hitchman —miembro del consejo de RIPESS Intercontinental, de Urgenci y del grupo de facilitación internacional del proceso del Foro Mundial Nyéléni— durante las reuniones de Nyéléni Europa y Asia Central en Estambul, 2024.
Una lectura de la historia del movimiento por la soberanía alimentaria podría remontarse a las protestas estudiantiles de los años 60 en torno a los derechos civiles, y a cómo, en los años 90, con las corporaciones ganando cada vez más control, muchos más movimientos sociales comenzaron a surgir. Este fue el período de las manifestaciones en Seattle contra la OMC, cuando la agricultura también fue incluida en la OMC y los alimentos comenzaron a convertirse en una mercancía. Este período también marcó el nacimiento del movimiento por la soberanía alimentaria, así como del movimiento por la economía social y solidaria, en 1997, en Perú.
El movimiento por la soberanía alimentaria creció como respuesta a la globalización de los agronegocios y a las políticas agrícolas que afectaban a lxs campesinxs del Sur, quienes se veían forzadxs a competir con exportaciones baratas provenientes de una agricultura europea y estadounidense hiperproductiva y altamente subsidiada. Lxs pequeñxs productorxs necesitaban construir una visión común y una campaña unificada para defender sus medios de vida y participar directamente en las decisiones que afectan sus vidas.
La Vía Campesina, el movimiento social más grande del mundo, compuesto por alrededor de 200 millones de pequeñxs productorxs, trabajadorxs rurales, comunidades pesqueras, pueblos indígenas y personas sin tierra en todo el mundo, propuso por primera vez el concepto de soberanía alimentaria en 1996; y lo llevó al debate público durante la Cumbre Mundial de la Alimentación de la ONU ese mismo año. La soberanía alimentaria fue definida como “el derecho de los pueblos a alimentos sanos y culturalmente apropiados producidos de forma ecológica y sostenible, y su derecho a definir sus propios sistemas alimentarios y agrícolas.” El concepto de soberanía alimentaria pone en el centro del debate a quienes producen y consumen alimentos.
El Comité Internacional de Planificación para la Soberanía Alimentaria – nacido de la lucha y generador de acción: Nyéléni
En ese momento, el movimiento aún no tenía voz en la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), hasta que se organizó a nivel global en el Comité Internacional de Planificación para la Soberanía Alimentaria (CIP). Nacido de la lucha, el CIP jugó un papel importante en la democratización de los procesos institucionales. Fue clave en la reforma del Comité de Seguridad Alimentaria Mundial para incluir a diferentes sectores de la sociedad civil en las discusiones sobre seguridad alimentaria a través del Mecanismo de la Sociedad Civil y los Pueblos Indígenas del Comité de Seguridad Alimentaria. Los diversos sectores participan en todo el proceso de formulación de políticas, aunque no votan sobre las decisiones de política, ya que esto es prerrogativa de los Estados; también existe un marco de consultas bienales con la sociedad civil en la FAO. De este modo, el CIP comenzó a incidir activamente en las políticas de la ONU, orientando sus esfuerzos hacia la recuperación del control de las soluciones por parte de los pueblos y defendiendo el alimento como un derecho humano, como un bien común y no como una mercancía.
El CIP no sólo ha incidido en los procesos institucionales, sino también en la organización de la acción. Diez años después de la Cumbre Mundial de 1996, se organizó en Malí un histórico Foro Nyéléni por la soberanía alimentaria en 2007, que reunió a unas 500 personas delegadas de todos los continentes y sectores para fortalecer y profundizar el concepto de soberanía alimentaria. El nombre del Foro es en sí mismo un homenaje a una campesina de Malí llamada Nyéléni, quien ya hace varios cientos de años luchó por los derechos de lxs campesinxs, especialmente de las mujeres campesinas de Malí. El foro estableció un marco para el crecimiento del movimiento por la soberanía alimentaria. El resultado de las reuniones fue la Declaración de Nyéléni, que trazó los contornos de una visión y una agenda de acción en torno a la soberanía alimentaria, para ser compartida internacionalmente.
Paralelamente al proceso de descentralización de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), también se descentralizó el CIP. El CIP adoptó una estructura regional, y así nació el movimiento Nyéléni Europa y Asia Central por la soberanía alimentaria, Nyéléni ECA: una articulación regional de la sociedad civil y los pueblos indígenas que trabajan por la realización de la soberanía alimentaria.
En 2011 tuvo lugar el primer Foro Nyéléni Europa en Krems, Austria, y un segundo Foro Europeo se celebró en 2016 en Cluj-Napoca, Rumanía. En 2015, muchos de estos mismos movimientos se reunieron en el Foro Mundial Nyéléni por la Agroecología, donde acordaron una definición común de la agroecología como un elemento clave para la construcción de la soberanía alimentaria. En 2018, los diez elementos de la agroecología fueron adoptados por la FAO durante su segundo simposio sobre Agroecología (la economía solidaria siendo uno de ellos).
Actualmente, el CIP está organizándose hacia el tercer Foro Mundial Nyéléni, que tendrá lugar en septiembre en Sri Lanka, con el fin de redefinir su estrategia, reorganizarse y fortalecer el movimiento. Este tercer foro pone un fuerte énfasis en la construcción de nuevas alianzas con movimientos que tradicionalmente no han formado parte del movimiento por la soberanía alimentaria, incluidos aquellos que trabajan en temas de salud pública, justicia climática y construcción de la economía solidaria en sentido amplio, y busca ofrecer un espacio de formación política en torno a la convergencia de las luchas globales por la transformación sistémica.










