Derecho a la Alimentación: Camino hacia la Agroecología y la Soberanía Alimentaria – Una entrevista con Paola Romero
Derecho a la Alimentación: Camino hacia la Agroecología y la Soberanía Alimentaria – Una entrevista con Paola Romero

Derecho a la Alimentación: Camino hacia la Agroecología y la Soberanía Alimentaria – Una entrevista con Paola Romero

A las puertas del 3er Foro Global Nyéléni, que se celebrará en la ciudad de Kandy, en el corazón de Sri Lanka, Paola Romero, directora de FIAN Colombia, politóloga y experta en género, feminismo y soberanía alimentaria, comparte sus reflexiones en una entrevista. En ella, explica cómo han venido trabajado históricamente para avanzar en el derecho humano a la alimentación y la nutrición adecuada, un compromiso que se entrelaza con la promoción de la soberanía alimentaria y la agroecología, pilares fundamentales para garantizar la justicia y la sostenibilidad en los sistemas alimentarios. Lee y escucha la entrevista completa a continuación.


Hablemos de la alimentación como derecho humano.

“Creemos que ha sido un marco interpretativo jurídico en la defensa de los derechos humanos, la alimentación se ubica y se pone como un eje fundamental, como un derecho economico, social y ambiental que tiene una conectividad profunda con otros derechos y una inter dependencia fundamental para garantizar el cuidado, la dignidad humana, la educación, la tierra, el agua, para construir dignidad de los pueblos, para que los pueblos no aguanten hambre para liberar a los pueblos del hambre.

Entonces creemos que el derecho humano a la alimentación es un elemento político fundamental para hacer exigibilidad en el marco jurídico de los diferentes niveles, tanto a nivel territorial como nacional e internacional, que incluso ha permitido abrir las puertas para avanzar a conceptos mucho más profundos como la soberanía alimentaria, avanzar a herramientas mucho más fuertes de reconocimiento como es la UNDROP y otros instrumentos vinculantes de reconocimiento de la diversidad de los seres humanos, de los derechos de la naturaleza, de los no humanos que son esos bienes comunes que hacen posible la alimentación.

Al mismo tiempo, ¿cómo desde el derecho humano a la alimentación se dialoga con las discusiones sobre la agroecología y sobre la soberanía alimentaria?

El derecho humano a la alimentación apertura jurídicamente la discusión del alimento y se hace un reconocimiento por parte de los estados.

Cuando se empieza a abordar la agroecología, el derecho humano a la alimentación se ubica como una herramienta que potencia la agroecología, incluso se potencian los dos mutuamente, porque la agroecología es una puesta en práctica, política, técnica, epistemológica que permite la construcción de relacionamientos posibles, de alternativas para la construcción de comunidades y de sociedad.

Y el derecho humano a la alimentación lo recoge para potenciar la forma de producir el alimento, pero no se quedan solamente en esa fase de la producción y de reconocimiento, de lo que implica el derecho humano a la alimentación, que es todo este tema de producción, disponibilidad, acceso, sino que la agroecología también pone su acento en que ese alimento sea producido por quienes lo trabajan; no con productos comestibles ultraprocesados, pone su acento también la agroecología en las relaciones humanas, sociales, económicas, culturales que permiten ese reconocimiento de los saberes de los pueblos y de su autonomía y eso tiene mucha conexión con el derecho a la alimentación porque éste reconoce esa toma de decisión que tienen las personas, las comunidades y los pueblos. Aquí lo uno efectivamente con la soberanía alimentaria porque profundiza y nos muestra la importancia de tomar las decisiones autónomamente desde las comunidades y los territorios y eso es lo que enriquece también el derecho humano a la alimentación y lo pone a conexión porque el derecho humano permite y reconoce que las personas vivan digna y culturalmente. Tanto la soberanía alimentaria como la agroecología fortalecen este vínculo y ponen en debate también las discusiones de poder que hay dentro de esto y nos permite decir la “soberanía alimentaria transforma los vínculos de poder y pone en las decisiones, en las comunidades, en la autonomía de los pueblos”.

Hay una discusión muy fuerte también alrededor de lo que mencionabas hace un momento que es el tema de los ultraprocesados y es que de todas maneras en muchas regiones especialmente como este país, Colombia, no es fácil para los agricultores  acceder a mercados, sacar sus productos y los ultraprocesados tiene una estrategia comercial muy amplia que lleva mucho tiempo y hace que tenga más facilidad de acceso a ciertos productos. ¿Cómo se lucha con ese desequilibrio en el mercado frente al acceso a la alimentación?

Es una lucha profunda. Nyéléni pone incluso esa transformación real y un cambio sistémico, porque de lo que tú estás hablando aquí es que las grandes corporaciones inundan nuestros mercados a partir también de una captura corporativa de los estados, de las tomas de decisiones en materia alimentaria y también de otras maneras de captura en evidencia científica, en la invasión o en la transformación de las dietas tanto en las ciudades como en los pueblos y va modificando las formas de patrón y de dieta alimentaria.

Nosotros hablamos de un concepto que se llama dieta corporativa que implica una imposición no solamente de un producto. Ellos llevan una cultura, una marca, un poder, un símbolo con la imposición de estos alimentos.

En los supermercados, en las pequeñas tiendas e incluso lo que tú dices, en las formas de construir políticas públicas y cómo se les facilita a las grandes corporaciones o a estos productos comestibles ultraprocesados tener mayores subsidios, tener un posicionamiento mejor en el mercado de justicia, de poder de reconocer también una dieta que nos está enfermando y reconocer que hay un entramado de poder mucho más allá de las prácticas supuestamente neutras de las políticas, y que esta apuesta por la soberanía alimentaria lo que nos permite es reconocer que nos están imponiendo una dieta, que nos están enfermando; no solamente a los seres humanos, sino al planeta, contaminando y transformando nuestras culturas y nuestros hábitos.

Debemos cambiar este equilibrio de poder, y parte de eso es la apuesta de Nyéléni por un cambio sistémico. No se trata solo de lo que consumes en tu plato; lo que realmente estás consumiendo es el resultado de todo el proceso que va desde la semilla hasta el alimento que llega a tu mesa.

También se reconoce que lo cultural y lo espiritual forman parte de la memoria y del alimento. Me llamó mucho la atención el título del informe de FIAN sobre el derecho humano a la alimentación y la nutrición adecuada: ‘Alimentar en vez de hambriar’. Hablemos ahora de los hallazgos de ese informe 2024.

Hay varios hallazgos, y uno que quisiera destacar es el relacionado con el cuidado alimentario. Para nosotras es fundamental abordar el alimento desde una perspectiva feminista. De hecho, en los procesos de trabajo y en la acción política de Nyéléni, se dijo en el último foro que sin feminismo no hay soberanía alimentaria.

Y quisiera resaltar este hallazgo y este avance que hemos puesto en este informe porque nosotras pensamos a partir de un ejercicio con mujeres en diferentes partes, incluso de Colombia y diálogos con mujeres en el mundo que sin el cuidado, sin el derecho al cuidado no hay proceso alimentario.

Esto implica reconocer la profunda conexión de lo que estamos hablando: cuando das alimento, también estás ofreciendo cuidado desde los primeros actos como seres humanos. Un ejemplo claro es la lactancia humana, que combina acunar y nutrir. Cuidar no se reduce a educar o limpiar; la actividad más importante dentro del cuidado es proporcionar alimento, y es la que más tiempo requiere. Esto ha sido medido por estudios sobre sistemas de cuidado y uso del tiempo en varios países de América Latina y el Caribe, que es el contexto de nuestra investigación.

Esto también se mide en términos de distribución del alimento. Para nosotras es fundamental que las comunidades reconozcan el trabajo de cuidado realizado por muchas mujeres, quienes, debido a la división sexual del trabajo, asumen la mayor parte de esta labor. Es importante que este trabajo sea reconocido, redistribuido, reducido y que tenga representación.

Siendo que en la categoría más fuerte, en las actividades del cuidado, éste sigue siendo un elemento fundamental en las economías de los países y por supuesto en una deuda histórica con quienes han hecho posible tanto el alimento como el cuidado del alimento. Sin cuidado alimentario tampoco es posible construir soberanía alimentaria.

¿Cómo llega el tema del derecho humano a la alimentación y qué expectativas se tiene sobre las discusiones que se van a dar en el 3er foro global Nyeleni que se va a realizar en en septiembre de este año en Sri Lanka?

Creo que el derecho humano a la alimentación ha sido parte de las narrativas y de las construcciones históricas y políticas de los movimientos sociales en todo el mundo.

La lucha por la defensa de los derechos humanos, y la lucha del derecho a la alimentación no escapa de un proceso de largo aliento de varios movimientos que luchan por su defensa y dentro de esos movimientos, por supuesto, están quienes producen el alimento desde diferentes partes del mundo.

El derecho a la alimentación llega a Nyéléni como parte integral de un enfoque que, políticamente, se profundiza a través de la soberanía alimentaria. Este derecho forma parte de un marco más amplio, y la expectativa es que continúe posicionándose desde una perspectiva anticapitalista, antipatriarcal, antiimperialista, anticolonialista y antirracista. El derecho a la alimentación contribuye a promover formas justas de reconocimiento, dignidad para los seres humanos y respeto por la Madre Tierra.

Esperamos que sea parte central de esta lucha, un elemento fundamental de la mano de la soberanía alimentaria, de la agroecología, de los feminismos, pero también esperamos que el derecho humano a la alimentación se siga convirtiendo en un eje central, sobre todo en el marco de estos juegos geopoliticos y de una cambio del sistema universal de los derechos humanos, se siga posicionando en el multilateralismo, una mirada sin conflictos, sin captura corporativa porque creemos que es la ruta que nos va a permitir hacer sostenible la vida en este planeta y las transformaciones justas que son necesarias.

🎧 Escucha ahora la conversación completa con Paola Romero (solo en español)—también disponible en iVoox—y caminemos juntas hacia el foro de este septiembre.


Descubre más desde Nyéléni Global Forum

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo